El Panteón y su majestuosa cúpula en 90 segundos
Construido originalmente en el 27 a.C. por Marco Vespasiano Agripa, el Panteón fue concebido como un templo dedicado a las siete divinidades principales, de ahí su nombre, que significa «templo de todos los dioses». Sin embargo, algunas fuentes atribuyen su aspecto actual a una reconstrucción realizada por el emperador Adriano alrededor del año 126 d.C. En el siglo VII, el papa Bonifacio IV lo convirtió en una iglesia cristiana, rebautizándolo como «Santa María de la Rotonda», debido a su forma circular. El Panteón alberga la tumba de Rafael y se considera el edificio más antiguo de Roma que ha resistido el paso del tiempo, gracias también a su extraordinaria arquitectura, basada en simetría y armonía matemática: el diámetro de la cúpula coincide exactamente con la altura total del edificio. La cúpula, construida en hormigón y jamás restaurada, sigue siendo la más grande del mundo. En su centro se encuentra el Óculo, una abertura de 8,2 metros de diámetro que permite la entrada de luz natural. A pesar de esta abertura, el interior permanece seco incluso durante lluvias intensas, gracias al pavimento ligeramente inclinado y a un sofisticado sistema de drenaje subterráneo. Este revestimiento, adornado con exquisitos acabados en mármol, esconde aún un misterio: aunque se cree que el material procede de canteras egipcias, griegas o turcas, jamás han sido identificadas. Presidiendo la entrada, se alzan las imponentes puertas de bronce originales, que pesan 20 toneladas cada una. Antes de la entrada se encuentra la mítica «columna de los males», también llamada «columna de Matidia». La leyenda cuenta que tocarla alivia dolencias físicas… o trae buena suerte. ¡Vale la pena intentarlo!